lunes, 1 de febrero de 2016

REALIZAN PREVENCIÓN Y CONTROL DE RABIA SILVESTRE EN ABANCAY, ANDAHUAYLAS Y CHINCHEROS


A fin de disminuir la mortalidad de vacunos en las provincias de Abancay, Andahuaylas y Chincheros, el Gobierno Regional de Apurímac a través de la Dirección Regional Agraria Apurímac (DRA), está desarrollando un conjunto de acciones de prevención y control  de la  rabia silvestre en 25 distritos de la región.

Como parte de la ejecución del Proyecto “Fortalecimiento de Capacidades para la Prevención y Control de la Rabia Silvestre en 25 distritos de las provincias de Abancay, Andahuaylas y Chincheros-Región Apurímac”, el coordinador del proyecto, MVZ. Eduardo Jesús Sánchez Flores reveló que han elaborado un mapa epidemiológico y delimitación de zonas de riesgo. Así como vigilancia epidemiológica para evaluar el índice de mordeduras por  murciélagos a especies susceptibles y la ubicación de refugios.

Frente al incremento de la mortalidad de vacunos por rabia silvestre y generación de pérdidas económicas a los criadores, la DRA viene trabajando en la captura y eliminación de la población de murciélagos hematófagos  en puertas de refugios y predios  en zonas endémicas y de riesgo. También en la formación de promotores para el control de población de murciélagos. Además, de realizar tareas de educación y sensibilización a los productores y autoridades comunales para el control de la rabia silvestre.

El Director Regional Agraria, Mag. Ronald Pérez Salcedo señaló que “La rabia silvestre es un riesgo para la salud pública y animal por eso hemos intensificado las acciones tendientes a lograr la prevención y control de la enfermedad para lograr reducir la mortalidad de animales domésticos a través de la vigilancia epidemiológica, captura y control de la población de murciélagos, entre otras”. 

La rabia es una enfermedad  endémica del Perú que se presenta en dos ciclos, uno urbano relacionado a la transmisión por canes y otro silvestre causado principalmente por la mordedura de murciélagos hematófagos (Desmodus Rotundus). Los valles y quebradas del Río Apurímac y sus afluentes son consideradas zonas endémicas de rabia.